Último Reportaje

A la gran amenaza que están sufriendo nuestros anfibios con el hongo de la quitridiomicosis, que está propagando la enfermedad por todo el planeta y que desde hace algunos años está diezmando sus poblaciones, se suma ahora un pariente suyo, aún más letal según los expertos, y específico de los urodelos, nuestros anfibios con cola. «En vista de su virulencia y el hecho de que parece tener una amplia gama de huéspedes, se teme que podría devastar las poblaciones europeas de tritones y salamandras», detalla en su ficha descriptiva el Compendio de Especies Invasoras. Valga como ejemplo que es el causante de que las poblaciones de la preciosa salamandra de fuego del sur de los Países Bajos se hayan reducido hasta en un 99,99%, lo que supone un dato tan demoledor como alarmante, y que pone sobre aviso de su capacidad destructiva.

Mónica Rubio. Periodista y Bióloga.