Científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) están investigando el estado actual y la posible recuperación de las praderas marinas del mar Menor, según informa la entidad en una nota de prensa. Para ello, durante los meses de agosto y septiembre evaluarán el estado de conservación de las praderas y estudiarán también su potencial para recolonizar los fondos.

Así, uno de los objetivos del estudio es comparar la situación actual de la vegetación de los fondos del mar Menor con la determinada en 2014 empleando los mismos métodos por el mismo equipo de trabajo y, de esta forma, cuantificar los cambios acaecidos tras el severo episodio de eutrofización experimentado por este ecosistema lagunar único entre 2015 y 2016, que supuso la pérdida extensiva de este hábitat.

Esta campaña de muestreo en el mar Menor, que servirá para determinar la distribución y estado actual de conservación de sus praderas marinas, está liderada por el equipo de investigación del Grupo de Ecología de Angiospermas Marinas del Centro Oceanográfico de Murcia del IEO.

Por otra parte, los científicos tratan de obtener información sobre el potencial y dinámica de recuperación de las especies vegetales implicadas, aspecto clave para la posible recuperación de la estructura y funcionalidad de este ecosistema. Con este fin, los investigadores llevarán a cabo experimentos in situ para evaluar el potencial de recolonización de estas especies.

Este estudio forma parte del proyecto 'Restauración y conservación de hábitat costeros y lagunares como adaptación ante los efectos del cambio climático sobre el litoral del Sureste de la Península Ibérica', realizado en colaboración con la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) y financiado por la Fundación Biodiversidad.

Los trabajos de muestreo serán realizados entre los meses de agosto y septiembre, a lo largo de los cuales un equipo de buceadores expertos del IEO y ANSE realizarán mediciones muy específicas de la estructura de la vegetación y obtendrán muestras que serán analizadas en el laboratorio para la determinación de descriptores relacionados con el estado ecológico del medio.

En una segunda fase se cartografiarán las comunidades de vegetación mediante la combinación de diferentes técnicas de observación (videocámara arrastrada, inmersiones y visor) y georeferenciación. La información obtenida será integrada en un Sistema de Información Geográfica para la representación de mapas temáticos que serán comparados automáticamente con los mismos mapas generados antes de la crisis de eutrofización.

La crisis del mar Menor

El mar Menor ha experimentado durante las últimas seis décadas el aporte masivo de nutrientes procedentes de la expansión de la agricultura intensiva en su cuenca de drenaje, así como del desarrollo urbanístico. Hasta la fecha, el ecosistema del mar Menor había demostrado tener mecanismos de resistencia frente a esta presión continuada y creciente, hasta que en 2015 tuvo lugar una proliferación masiva de fitoplancton sin precedentes desde que el mar Menor es estudiado y observado, probablemente porque se han superado los umbrales de resiliencia.

Este bloom fitoplanctónico causó la extinción de la luz por debajo de los niveles mínimos para la fotosíntesis y crecimiento de los macrófitos bentónicos, situación que perduró
durante más de nueve meses, causando la desaparición del 81% de la superficie ocupada por la vegetación, es decir, de la mayor parte de la superficie del fondo de la laguna. De esta forma la vegetación ha sido sustituida por fondos de sedimentos desnudos con muy elevada carga orgánica y niveles de anoxia (falta de oxígeno).

La recuperación de las comunidades de macrófitos bentónicos dependerá de la recuperación de las condiciones de la columna de agua y de los sedimentos, así como de otros factores como la especie o la disponibilidad de propágulos sexuales y su viabilidad.

La nota concluye reivindicando que "el IEO se encuentra fuertemente implicado en el estudio del mar Menor con el fin de incrementar y mejorar el conocimiento de su funcionamiento y proveer la base científica a partir de la cual desempeñar la toma de decisiones más adecuada para su gestión y recuperación". Este estudio, señalan, se realiza desde 2016 a varios niveles en los que se encuentran implicados diferentes grupos de investigación del IEO: calidad físico-química y biológica del agua, hidrodinámica e hidrología y geología. "Los estudios de geología, además de una batimetría muy precisa y la estructura estratigráfica del fondo, aportarán información muy relevante y novedosa sobre la distribución de las praderas marinas (reflectividad) complementaria a la obtenida en la campaña en marcha", añade el texto.

2017-08-09

  • Praderas supervivientes de las zonas más someras. Imagen: Juan Manuel Ruiz/IEO
    Praderas supervivientes de las zonas más someras. Imagen: Juan Manuel Ruiz/IEO.
  • Áreas antes cubiertas por praderas ahora convertidos en fondos anóxicos cubiertos de cianobacterias. Imagen: Juan Manuel Ruiz/IEO
    Áreas antes cubiertas por praderas ahora convertidos en fondos anóxicos cubiertos de cianobacterias. Imagen: Juan Manuel Ruiz/IEO.